Hernia inguinal/inguinoescrotal

¿QUÉ ES LA HERNIA INGUINAL?

Una hernia inguinal ocurre cuando una porción de tejido, como una parte del intestino, empuja hacia afuera a través de un lugar debilitado en los músculos abdominales. El bulto que resulta puede ser doloroso, especialmente cuando toses, te inclinas o levantas un objeto pesado.

Una hernia inguinal no es peligrosa necesariamente. Sin embargo, si no mejora por sí sola, puede provocar complicaciones posiblemente mortales. Es probable que el médico recomiende cirugía para reparar una hernia inguinal que es dolorosa o que se agranda. La reparación de hernia inguinal es un procedimiento quirúrgico muy frecuente.

¿QUÉ MOLESTIAS GENERA?

Los signos y síntomas de la hernia inguinal incluyen:

Un bulto en el área sobre cualquiera de los lados del pubis, que se hace más obvio cuando estás en posición vertical y especialmente si toses o haces un esfuerzo

Una sensación de ardor o de dolor en el área del bulto

Dolor o incomodidad en la ingle, especialmente cuando te inclinas, toses o levantas algún peso

Una sensación de pesadez o arrastre en la ingle

Debilidad o presión en la ingle

En ocasiones, dolor e hinchazón alrededor de los testículos cuando la parte sobresaliente del intestino desciende hacia el escroto

Deberías poder empujar suavemente la hernia hacia adentro del abdomen cuando estés acostado. Si no es posible, aplicar hielo en el área puede reducir la hinchazón lo suficiente como para que la hernia se introduzca con facilidad. También puede ayudar acostarse con la pelvis en una posición más arriba que la cabeza.

Si no puedes empujar la hernia hacia adentro, sus contenidos pueden quedar atrapados (hernia encarcelada o hernia incarcerada) en la pared abdominal. Una hernia encarcelada se puede estrangular, lo que interrumpe el flujo sanguíneo hacia el tejido que está atrapado. Una hernia estrangulada puede ser mortal si no se trata urgentemente.

Los signos y síntomas de una hernia estrangulada incluyen:

Náuseas, vómitos o ambos

Fiebre

Dolor repentino que se intensifica rápidamente

Un bulto de hernia que se vuelve rojo, morado u oscuro

No poder evacuar el intestino ni expulsar gases

Si tienes cualquiera de estos síntomas, llama al médico de inmediato.

¿CUÁNDO CONSULTAR CON EL MÉDICO?

Visita a tu doctor si tienes un bulto doloroso u obvio en la ingle, al costado del hueso púbico. El bulto será probablemente más obvio cuando estás de pie, y generalmente lo puedes sentir si pones la mano directamente sobre el área afectada. Busca atención médica de inmediato si el bulto de la hernia se pone rojo, violáceo, o de color oscuro.

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¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

Algunas hernias inguinales no tienen una causa aparente. Otras pueden ocurrir como resultado de:

Un aumento de presión dentro del abdomen

Un punto débil pre-existente en la pared abdominal

Una combinación de aumento de presión dentro del abdomen y un punto débil pre-existente en la pared abdominal

Hacer un esfuerzo al evacuar el intestino u orinar

Actividad agotadora

Embarazo

Tos o estornudos crónicos

Para mucha gente, la debilidad en la pared abdominal que lleva a una hernia inguinal ocurre al nacer, cuando el recubrimiento del abdomen (peritoneo) no se cierra como debe. Otras hernias inguinales ocurren más tarde en la vida, cuando los músculos se debilitan o se deterioran por la edad, actividad física agotadora, o la tos causada por fumar.

Entre los factores que contribuyen a desarrollar una hernia inguinal se incluyen:

Sexo masculino.

Ser adulto mayor.

Ser de raza blanca.

Antecedentes familiares cercanos con hernias.

Tos crónica, como la tos del tabaquismo.

Estreñimiento crónico.

Crecimiento prostático que cause algún grado de obstrucción urinaria.

Embarazo.

Nacimiento prematuro y bajo peso al nacer.

Una hernia o una reparación de hernia inguinal previa.

¿CUÁLES SON LAS COMPLICACIONES?

Las complicaciones de una hernia inguinal incluyen:

Presión en los tejidos cercanos. La mayoría de las hernias inguinales se agranda con el tiempo si no se repara mediante cirugía. En los hombres, las hernias grandes se pueden extender hacia el escroto, lo que causa dolor e hinchazón.

Hernia encarcelada.

Estrangulación, una hernia estrangulada es posiblemente mortal, y requiere cirugía inmediata.

¿ALGO QUE ME AYUDE A PREVENIR?

No es posible prevenir el defecto congénito que aumenta la propensión a una hernia inguinal. Pero sí puedes reducir la tensión en los tejidos y los músculos abdominales. Por ejemplo:

Mantén un peso saludable.

Levanta los objetos pesados con cuidado.

Deja de fumar.

No confíes en un braguero. Usar una prenda de soporte diseñada para mantener a la hernia en su lugar (braguero para hernias) no corrige el problema ni evita complicaciones.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

Probablemente solo se necesita realizar una exploración física para diagnosticar una hernia inguinal. El médico verificará si hay una protuberancia en la zona inguinal. Es posible que el médico te solicite que te pares y tosas o que hagas un esfuerzo, porque estas acciones permiten determinar con mayor facilidad si hay una hernia.

Si el diagnóstico no es evidente, es posible que el médico pida un diagnóstico por imágenes, como una ecografía abdominal, tomografía o resonancia magnética.

¿EN QUE CONSISTE EL TRATAMIENTO?

Las hernias agrandadas o dolorosas generalmente requieren cirugía para aliviar las molestias y evitar complicaciones graves.

Hay dos tipos generales de operaciones para hernia — la reparación abierta y la reparación laparoscópica, ambas opciones requieren colocación de malla.

La reparación laparoscópica (plastia inguinal laparoscópica) es un procedimiento mínimamente invasivo, lo cual reduce el dolor y las cicatrices después de la cirugía y permite regresar más rápido a las actividades habituales.