Hemorroides

¿QUÉ SON LAS HEMORROIDES?

Las hemorroides, también llamadas almorranas, son venas hinchadas en el ano y en la parte inferior del recto, parecidas a várices. Son varias las causas de las hemorroides, aunque a menudo se desconoce el origen específico. Pueden producirse como resultado de un esfuerzo al evacuar o debido al aumento de presión en esas venas durante el embarazo, por diarrea o estreñimiento crónicos, por obesidad, dieta baja en fibra o relaciones sexuales anales. Las hemorroides pueden encontrarse dentro del recto (hemorroides internas) o pueden aparecer debajo de la piel alrededor del ano (hemorroides externas).

Las hemorroides son muy frecuentes. Casi 3 de 4 adultos tienen hemorroides de vez en cuando. En ocasiones, no provocan la aparición de síntomas, pero a veces causan picazón, malestar y sangrado.

Ocasionalmente, puede formarse un coágulo en una hemorroide (trombosis hemorroidal). No se trata de algo peligroso, pero puede ser extremadamente doloroso y, a veces, puede ser necesario realizar una incisión para drenar la sangre.

Por suerte, existen muchas opciones eficaces para tratar las hemorroides. Muchas personas pueden aliviar sus síntomas con tratamientos caseros y cambios en su estilo de vida.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Los signos y síntomas de las hemorroides pueden comprender los siguientes:

Sangrado que no produce dolor (pequeñas manchas de sangre en el papel higiénico o en el inodoro)

Picazón, dolor, molestias o irritación en la zona del ano

Inflamación alrededor del ano

Un bulto cerca del ano, que puede causar dolor (puede ser una hemorroide trombosada)

¿CUÁNDO CONSULTAR AL MÉDICO?

El sangrado al evacuar es el signo más frecuente de hemorroides. El médico puede realizarte una exploración física y otras pruebas para confirmar que efectivamente se trate de hemorroides y descartar otras afecciones o enfermedades más graves.

Asimismo, habla con el médico si sabes que tienes hemorroides y te causan dolor, sangran con frecuencia o en exceso o no mejoran con remedios caseros.

No des por sentado que el sangrado rectal se debe a hemorroides, en especial si tienes más de 40 años, ya que puede ser cáncer colorrectal o anal. Si experimentas sangrado junto con un cambio notorio en los hábitos intestinales o si las heces cambian de color o de consistencia, consulta con el médico.

Busca atención de urgencia si tienes mucho sangrado rectal, aturdimiento, mareos o sensación de desmayo.

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¿CÓMO PREVENIR LA APARICIÓN DE HEMORROIDES?

La mejor manera de prevenir las hemorroides es tratar de que las heces sean siempre blandas para evacuarlas con facilidad. Para prevenir las hemorroides y reducir sus síntomas, sigue los consejos a continuación:

Come alimentos con alto contenido de fibra.

Bebe mucho líquido.

Consume suplementos de fibra.

No hagas demasiada fuerza.

Ve al baño apenas sientas la necesidad.

Haz ejercicio.

Evita pasar mucho tiempo sentado.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

El médico puede darse cuenta si tienes hemorroides externas mediante una simple observación. Las pruebas y los procedimientos para diagnosticar hemorroides internas pueden incluir examinar el canal anal y el recto:

Examen digital.

Inspección visual.

El médico querrá examinar todo el colon a través de una colonoscopia en los siguientes casos:

Tienes signos y síntomas que sugieren que podrías tener otra enfermedad del sistema digestivo.

Tienes factores de riesgo de cáncer colorrectal.

Eres una persona de mediana edad y no te has realizado una colonoscopia de screening.

¿CÓMO SE TRATA?

A menudo puedes aliviar el dolor leve, la hinchazón y la inflamación de las hemorroides con tratamientos caseros. Con frecuencia, estos son los únicos tratamientos necesarios:

Come alimentos con alto contenido de fibra.

Date un baño caliente o «baños de asiento» con regularidad.

Mantén limpia la zona anal.

No uses papel higiénico seco.

Aplica frío.

Toma analgésicos orales.

Con estos tratamientos, los síntomas de las hemorroides a menudo desaparecen en una semana. Consulta con tu médico si no sientes alivio en una semana o antes, en el caso de que sientas dolor intenso o tengas sangrado. Para estos casos que no mejoran las molestias con medidas higiénicas se te puede indicar alguna de las siguientes opciones:

Medicamentos.

Trombectomía de hemorroides externas.

Procedimientos mínimamente invasivos que no requieren anestesia y se pueden realizar en consultorio.

Procedimientos quirúrgicos.

La cirugía puede realizarse en la modalidad ambulatoria o tal vez necesites una estancia hospitalaria de una noche.