ESPLENOMEGALIA

¿QUÉ ES LA ESPLENOMEGALIA?


El bazo es un órgano que se encuentra a la izquierda, justo debajo de la caja torácica.

Muchas enfermedades, como infecciones, enfermedad hepática y algunos tipos de cáncer, pueden causar un aumento de tamaño del bazo, también conocido como esplenomegalia.

A menudo, esta afección no presenta síntomas. Generalmente, se detecta durante un examen físico de rutina o por hallazgos en estudios de laboratorio y de imagen.

El tratamiento para un bazo dilatado se enfoca en la enfermedad oculta que está causando este problema. La extracción quirúrgica del bazo dilatado generalmente no es la primera opción de tratamiento, aunque a veces se recomienda.

¿QUÉ MOLESTIAS PRODUCE?

Un bazo dilatado puede provocar lo siguiente:

Dolor o inflamación en el área superior izquierda de tu abdomen que puede extenderse al hombro izquierdo

Sensación de saciedad sin haber comido o después de comer solo una pequeña cantidad como consecuencia del bazo dilatado que presiona tu estómago

Anemia

Fatiga

Infecciones frecuentes

Tendencia al sangrado

¿CUÁNDO DEBO CONSULTAR AL MÉDICO?

Consulta con tu médico si tienes dolor en el área superior izquierda de tu abdomen, especialmente si es intenso o el dolor empeora cuando respiras profundamente.

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¿QUÉ ORIGINA ESTA ENFERMEDAD?

Muchas infecciones y enfermedades pueden provocar un agrandamiento del bazo:

Infecciones virales, bacterianas y parasitarias

Cirrosis y otras enfermedades que afectan el hígado

Varios tipos de anemia hemolítica

Varios tipos de cáncer de la sangre

Trastornos metabólicos

¿PARA QUE SIRVE EL BAZO?

El bazo realiza lo siguiente:

Filtra y destruye las células sanguíneas viejas y dañadas

Previene infecciones produciendo glóbulos blancos (linfocitos) y actuando como una primera línea de defensa contra los organismos que causan enfermedades

Almacena glóbulos rojos y plaquetas, las que ayudan a coagular la sangre

Un agrandamiento del bazo afecta a cada una de estas funciones vitales.

A medida que el bazo aumenta su tamaño, filtra glóbulos rojos normales y anormales, lo que reduce la cantidad de células sanas en el torrente sanguíneo. Además, retiene demasiadas plaquetas.

Con el tiempo, el exceso de glóbulos rojos y plaquetas puede obstruir el bazo y afectar su funcionamiento normal. Incluso, la irrigación sanguínea puede dejar de ser suficiente para un bazo agrandado, lo que puede dañar o destruir secciones del órgano.

¿EXISTEN COMPLICACIONES?

Las posibles complicaciones de un bazo dilatado son las siguientes:

Infecciones más frecuentes

Anemia y aumento de sangrado.

Ruptura de bazo

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

La afección de bazo dilatado generalmente se detecta durante un examen físico. El médico lo puede palpar cuando examina el área superior izquierda de tu abdomen. Incluso, en algunas personas, especialmente las que son delgadas, un bazo saludable y de tamaño normal a veces se puede sentir durante un examen.

El médico podrá confirmar el diagnóstico de bazo dilatado mediante algunas de las siguientes pruebas:

Análisis de sangre

Ecografía o tomografía

Resonancia magnética

En algunos casos, tu médico puede recomendarte que te sometas a una cirugía para extraer el bazo si no existe una causa identificable del agrandamiento. Después de la extracción quirúrgica, se examina el bazo con un microscopio para verificar la existencia de un posible linfoma de bazo.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

El tratamiento para el bazo dilatado se centra en el problema preexistente. Por ejemplo, si tienes una infección bacteriana, el tratamiento incluirá antibióticos.

Conducta expectante

Si tienes un bazo agrandado (esplenomegalia), pero careces de síntomas y no se puede determinar la causa, es posible que el médico te sugiera que mantengas una conducta expectante. Tendrás que ver al médico para que te reevalúe en seis a 12 meses o antes si presentas algún síntoma.

Cirugía para extraer el bazo

Si un bazo dilatado trae complicaciones graves o la causa no puede identificarse o tratarse, la extirpación quirúrgica del bazo (esplenectomía) puede ser una opción, siendo la esplenectomía laparoscópica la mejor opción. En casos crónicos o complicados, la cirugía puede ofrecer la mejor posibilidad de recuperación.

La extracción del bazo optativa requiere una consideración cuidadosa. Puedes llevar una vida activa sin el bazo, pero tienes más posibilidades de contraer infecciones graves o potencialmente mortales luego de la extracción del bazo.

¿CÓMO DISMINUIR EL RIESGO DE INFECCIONES DESPUES DE LA CIRUGÍA?

Después de la extracción del bazo, ciertas medidas pueden disminuir el riesgo de que se presente una infección, incluidas las siguientes:

Una serie de vacunas, tanto antes como después de la esplenectomía. Estas incluyen las vacunas antineumocócica, meningocócica y contra el Haemophilus influenzae tipo b, que protegen contra la neumonía, la meningitis y las infecciones de la sangre, los huesos y las articulaciones. Además, debes colocarte la vacuna antineumocócica cada cinco años después de la cirugía.

Evitar viajar a ciertos lugares del mundo en donde determinadas enfermedades, como la malaria, son frecuentes.